La conversación que tu equipo necesita.

Preparar una conversación difícil comienza por aclarar su propósito. ¿Qué necesitas comprender? ¿Qué acuerdo quieres construir?

Anota hechos observables y separa tus interpretaciones. Describe la situación, explica su impacto y abre espacio para escuchar cómo la ve la otra persona.
Una pregunta útil puede ser: “¿Qué estoy dejando de ver?”. Escuchar la respuesta te permite revisar tu lectura antes de decidir.
Cierra con acuerdos concretos: quién hará qué, para cuándo y cómo revisarán el avance. Una conversación gana valor cuando sus acuerdos se vuelven visibles en el trabajo.
Si estás enfrentando una decisión importante, una transición profesional o un desafío de liderazgo, podemos conversar sobre cómo abordarlo con mayor claridad. Conoce mis programas de coaching en www.sergiomedina.cl
Sergio Medina

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